El otro día nos entraron a robar a la construcción y nos sacaron muchas herramientas, chicas y grandes. Algunas caras, pero la mayoría súper usadas, excepto una de ellas que era muy buena.
Y me quedé con muchos pensamientos en la mente de todo tipo: sensación de injusticia, rabia, ganas de venganza, etc. Y como esas emociones eran tan desagradables, le pedí al universo que me mostrara una perspectiva desde las altas dimensiones de conciencia.
Lo que vi/sentí es que, desde el punto de vista de la neutralidad y el no juicio, siempre hay una razón por la cual las cosas pasan, más allá de que nosotros emocionalmente estemos de acuerdo o no. Esas herramientas necesitaban ser reemplazadas y mi marido lo sabía. Algunas no funcionaban bien, otras ya eran peligrosas, y otras pocas cosas estaban súper buenas, pero se fueron por añadidura, obviamente, porque se aprovecharon de llevar todo lo que quedó en la construcción.
El punto es que me llegó de manera muy certera a mi mente: nadie puede arrebatarte NADA que tú te hayas apropiado previamente en conciencia. Todo lo que uno tiene en lo material es porque previamente uno se ha identificado con eso. Uno tiene ideas e identidad en cuanto a lo que puede crear, tener, recibir, manifestar, y esas ideas se cristalizan en lo material tarde o temprano (y a veces instantáneamente).
Entonces, en mi “campo cuántico”, que es mi estado interno, el que me mueve en mis pensamientos, acciones, situaciones, etc., yo tengo propiedades, tengo recursos, herramientas, mis propias cosas, tengo dinero, etc. Entonces, si en “apariencia”, en el último eslabón de la cadena de creación (que es el mundo tangible y terrenal), me quitan ALGO, lo que sea, yo debo entender que la fuente de esa creación YA ESTÁ previamente en mi conciencia. Por lo tanto, no va a demorar nada en reponerse esos mismos objetos, de cualquier manera: o yo misma los compro de nuevo, o me los regalan, o me los devuelven, o me los gano, o se me reintegra el dinero para comprarlos, o incluso mejores.
El tema es que realmente NADIE te puede robar nada. Te pueden quitar la manifestación externa, pero no te pueden quitar la creación que seguirá creando más de los mismos objetos materiales.
EJEMPLO: una mata grande de rosas ES un rosal. Si yo corto todas las rosas y me llevo todas las flores (supongamos que eso se entendiera como robo), ese rosal sigue teniendo la capacidad de crear las mismas rosas e incluso muchas más, porque no ha perdido su fuente, sus códigos, aquello que lo lleva a ser y crear rosas.
EJEMPLO 2: pensemos en un perro mimado y adorado por su familia. un perro sin dueño entra a su casa y le roba el plato de comida, comiendose todo y no dejandole nada. El perro mimado al su familia ver que le sacaron la comida se la van a reponer porque su fuente, su contexto se preocupa de el, que esté bien cuidado y alimentado. El perro callejero en cambio puede momentaneamente quitarle algo pero no puede "hacerse" de "tener comida" porque no se ha creado en conciencia ese estado donde tiene dueño y tiene apoyo, manutención y amor.
Por eso no debemos temer a los ladrones ni vivir preocupados cuando alguien nos quiere quitar algo. Porque si nos llegan a quitar algo, será solo en apariencia. Y si realmente pertenece a nosotros en conciencia, llegará nuevamente a nosotros SIN ESFUERZO, a través de cualquiera de las infinitas formas que existen.
En cuanto a la sensación de injusticia hacia los ladrones que se "enriquecen" a costa del resto, y las ganas de que les pasen cosas malas para que vean el dolor que causan a los demás con sus acciones, creo que es demasiado natural sentir esto, sin embargo, no aporta mucho porque el corazón de uno queda negro, y por eso yo descubrí otra perspectiva que me da más paz: Muchas veces las cosas "malas" en la vida son el contraste justo perfecto y necesario para que nosotros podamos movernos en dirección a nuestra mayor expansion, alegria y evolución. Estos ladrones en mi caso me dieron el regalo de darme cuenta que no solamente me puedo alegrar cuando recibo regalos, dineros o ganancias, sino que también debo poder estar alegre cuando tengo perdidas, confiando absolutamente en que si así fue es porque eso era necesario. Es una práctica espiritual y obviamente como toda practica al principio cuesta verlo así, pero después se hace más fácil esta ecuanimidad. Como mi alma va a saber que yo siempre estaré OK, sin importar las circunstancias, como sabré que tengo que confiar a pesar de todo, en todo momento si nunca me enfrento a desafíos? Entonces, a través de variadas perdidas, y malos ratos que pasé sobre todo el 2025, pude darme cuenta que al final del día, mi camino ha seguido creciendo y no achicándose como temía.
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