Lo que vi en ayahuasca
Vi muchas caras de Dios en objetos completamente aleatorios. No era que yo comparara los objetos ni pensara “Dios también está aquí”. Simplemente reconocía: “Esta es la cara de Dios.” Después aparecía otro objeto completamente diferente y volvía a reconocerlo de la misma manera. No eran dos caras ni dos Dioses. Era una misma presencia que podía reconocerse a través de infinitas formas.
Vi que la vida quiere darnos lo que verdaderamente deseamos. No tenemos que rogar, convencer ni demostrar que merecemos algo. Cuando un deseo es nace del corazón y es auténtico, automáticamente está concedido. El mayor honor de la vida es complacer a Dios...y nosotros los humanos somos Dios jugando el personaje de ser humanos entonces el mayor HONOR de esta existencia es que se cumpla la voluntad de nosotros los humanos. La vida nos quiere dar, hacernos feliz, satisfaciendo y creando. Por eso, si para realizar un deseo hace falta dinero, el dinero aparecerá; si hace falta una persona, aparecerá; si hace falta una casa, llegará una casa. El mecanismo no importa. Puede aparecer de cualquier manera. No necesitamos controlar el cómo.
Por eso vi que muchas veces la frase “no hay plata” que uno se da a si mismo para justificar que uno no puede hacer algo, es mentira. Es un límite auto impuesto voluntariamente (generalmente por error de creer en la escases y no ver que la existencia ES solamente abundancia ilimitada). La vida es y siempre ha sido y será abundancia ilimitada, excesiva, imparable, porque el mayor placer de la conciencia es crear y observar lo creado. Se crea dentro de esta abundancia de creación la ilusión de escases como otra forma de abundancia... si puedo crearlo todo, también creo la sensación de que "puede no haber" simplemente para jugar con las formas de crear. Si existe un DESEO dentro de un alma, ese deseo está concedido. No hay ni que por un instante asumir que no se puede, que no llega, o que no hay. Si el deseo está, HAY. De forma práctica puedo recomendar vivir asumiendo que hay, y está porque esa forma de vivir es la verdadera. La cantidad de veces que nosotros mismos nos cerramos al canal de las bendiciones por ya asumir de antemano que "yo no tengo" o "no hay para mi" o "no me ha llegado aún".... estas mismas creencias nos cierran a la infinitud, porque la vida dice "que se haga tu voluntad", y si tu voluntad es creer en las limitaciones, la vida en su infinita paciencia y amor, te permite experimentar eso, porque esta vida es un juego, y creer un ratito en limitaciones inexistentes también puede ser parte del juego. No significa nada, no te perjudica en nada, solo es experiencia. Mis creencias no cambian mi cualidad de ser Dios. Todos los seres humanos somos y seremos siempre sagrados, y si por un momento en la tierra (que puede ese momento ser toda una vida humana) queremos vivir limitados, con odio, con escases y con preocupación, aho! nadie nos lo impide, y no dejamos de ser sagrados por esto. Somos sagrados siempre, y cuando nos retiremos de este plano veremos que solo sumamos a nuestra experiencia y ser, aunque creamos que restamos, esa resta es suma.
Hay cosas para las que no se necesita dinero y, cuando algo realmente tiene que llegar a nuestra vida, puede llegar por caminos que ni siquiera imaginamos. La abundancia es la naturaleza de la vida. La escasez no existe: es un techo que precibimos, nuestra percepción es un punto de vista dentro de los infinitos que hay, y la escases es un techo que ponemos sobre una abundancia que ya existe.
El control es un falso profeta. Creemos que necesitamos controlar las circunstancias para conseguir lo que queremos, pero la vida es mucho más grande que nuestra capacidad de imaginar cómo van a suceder las cosas. Ya está concedido. Lo que tenemos que hacer es dejar de ayudar tanto que terminamos impidiendo que ocurra lo que iba a ocurrir igual.
También vi que no siempre sabemos qué queremos realmente. Podemos decir conscientemente que queremos paz, abundancia o tranquilidad, pero tener deseos inconscientes de conflicto, dificultad, intensidad o contraste. Por eso siempre se dice "tienes que vibrar en lo que quieres"... es muy obvio en realidad, porque no nos damos cuenta que vibramos en lo que no queremos porque sin darnos cuenta queremos cosas que nos hacen daño. Incluso podemos beneficiarnos de aquello que creemos que odiamos. A veces nosotros mismos llamamos determinadas experiencias porque nos proporcionan algo que no sabemos que estamos buscando.
Vi la ley de los opuestos. Después de experimentar mucho sufrimiento queremos paz; pero una paz absoluta y permanente puede hacernos desear movimiento, conflicto o intensidad. La conciencia necesita experimentar distintos polos. Incluso el cahuín, las dificultades, las molestias y los conflictos pueden formar parte de ese juego de experimentar.
Por eso conocerse a uno mismo es prácticamente todo lo que hay que conocer. Tenemos que descubrir qué queremos realmente, qué tememos, qué repetimos, qué obtenemos de nuestras dificultades y qué estamos llamando sin darnos cuenta. Lo que verdaderamente vibramos es lo que verdaderamente estamos llamando. Por ejemplo uno puede estar profundamente cansado, y le encantaría descansar, pero por sus creencias jamás podría renunciar al trabajo (porque cree que quedaría sin dinero, que como va a pagar cuentas, que qué va a hacer, etc,...) y así, empieza a pensar si me enfermo descanso, y autoriza internamente a enfermarse para descansar y tomarse licencia. Y si está cansado de la vida en general, puede inventarse una enfermedad de vida o muerte, para ya sea trascender de este plano, o estar "cerca" de morir y volver. Pero si uno realmente se da cuenta de que está cansado, que es prioridad descansar, alomejor ni siquiera es necesario renunciar, puede hablar con el jefe y tomarse una licencia prolongada, suspender, o anda saber tu, los caminos son infinitos. infinitos. no hay límites, pero darse cuenta que uno necesita descanso te libra de lo que mucha gente se crea que son enfermedades para poder descansar.
También vi que cuando trascendemos algo y dejamos de darle importancia, la experiencia cambia. Nuestro estado de conciencia participa constantemente en aquello que terminamos viviendo. Muchas veces no queremos reconocerlo porque resulta incómodo pensar que también participamos en lo que experimentamos, pero hay algo de nosotros que está pidiendo esa experiencia.
Vi que la interpretación lo es todo. Una cosa puede ser observada desde infinitos ángulos y ningún significado es necesariamente intrínseco a ella. Nada tiene un significado único e inevitable. Nosotros escogemos un ángulo desde el cual mirar.
Esto me llevó a ver que no hay ataque. Puede existir un hecho concreto que sea dañino —violencia, robo, falta de respeto, injusticia—, pero nosotros agregamos otra cosa: “me están atacando.” Le ponemos una interpretación, una intención y una identidad de víctima. Cuando miramos desde los “ojos del alma”, podemos ver la motivación intrínseca de las personas. Cada ser humano está buscando felicidad, amor, paz, seguridad o una solución a su estado de sufrimiento. A veces alguien está tan atrapado en su propio sufrimiento que no puede ver cómo afecta a otros. Pero, en última instancia, no hay ataque: hay seres buscando amor y buscando a Dios. Y cuando nosotros creemos ser atacados, o haber recibido un ataque, agregamos una capa extra de sufrimiento a una situación que no tienen por qué tenerla. La paz se elige.
Yo pregunté cuando va a iluminarse el mundo, la "era de acuario" y me dijo, sabes por qué no se ha iluminado aún? porque es tan sencillo como esto, el mundo se iluminará cuando tu ilumines tu percepción y veas al mundo perfecto como es ahora tal cual está. Mientras sigas esperando que el mundo se ilumine, seguirás viendo defectos. Si logras ver todo perfecto tal cual está, ya está, la era de la iluminación ya está. Al final el estado de Dios, de la conciencia, de la iluminación, es purificar tu percepción, o elegir ver bonito, porque eso, te trae devuelta a Dios. Si uno elige ver feo, eso te agrega sufrimiento. Elegir la interpretación hermosa es encontrar la paz. Y así como las cosas pueden tener una interpretación fea, también con el mismo derecho podemos encontrarle la percepción bonita.
Por eso también apareció el agradecimiento. Gracias a los amigos, gracias a quienes nos aman, gracias a quienes nos sonríen y también gracias a los enemigos, porque incluso ellos nos proporcionan incomodidad, contraste y experiencia. Cuando miramos el mundo sin tanto ego, detrás de todo empieza a aparecer simplemente amor. Al final, todos estamos buscando amor y dar amor.
Vi también que las clases sociales son una ilusión. No existen seres humanos de sangre azul ni personas que sean intrínsecamente superiores o más finas que otras. Terrenalmente pueden existir familias con generaciones de refinamiento, educación y determinados códigos culturales, pero cuando uno lo mira desde la atemporalidad, el tiempo en la Tierra es tan breve que no significa nada. Es como que yo te diga que una mosca es más sabia que otra porque nació 1 segundo antes. O que un lugar es mejor que otro porque este año tuvo 1 día menos de viento. Desde el punto de vista de la perspectiva lejana, no hay humanos mejores que otros.
La ley de los opuestos también apareció aquí. Un alma que ha experimentado mucha abundancia puede querer experimentar pobreza, dificultad o incluso lo vulgar. Y un alma que ha experimentado muchas veces la carencia puede querer experimentar riqueza, refinamiento y privilegio. Los ricos pueden estar experimentando lo que otras almas viven como pobreza, y los pobres pueden estar experimentando lo que otras almas viven como abundancia. Incluso curiosamente vi que las personas que más necesitan tener lujo, son las que vienen del patrón almico de la falta, y viceversa, las que buscan dificultad (esfuerzo, subir montañas, vivir incomodidad, dormir en carpa etc) son las que vienen de lujo y riqueza... porque el alma siempre busca EXPANSIÓN. si te llama la atención vivir incomodidad, es porque vienes de la riqueza aunqeu no te acuerdes. Y antes de la riqueza viniste quizás de algo distinto, como carencia. por decirte algo, no puedes detener un momento de la creación y meter en categorías a la gente, porque todo lo que ha subido ha bajado y todo lo que ha bajado ha subido, entonces congelar un momento de la existencia y meter a alguien en una categoría, es falso. no es real.
Entonces no existen realmente “cuicos” ni “rotos” a nivel espiritual. Todos estamos experimentando distintos polos de la creación. Incluso quien necesita desesperadamente parecer refinado puede estar explorando justamente ese polo después de haber conocido profundamente el contrario. Todos estamos recorriendo diferentes ángulos de la experiencia.
En un momento vi la existencia como algo agotador. Pensé: “Qué agotador existir.” La vida nunca termina: estamos aquí, después morimos, seguimos en otro lugar y la experiencia continúa. Pero después vi que también existen planos de descanso. El sueño es uno de ellos. Cuando dormimos desaparece esa sensación de esfuerzo de estar viviendo. Todos los días tenemos un pequeño momento en que dejamos de experimentar la existencia de esa manera. y también hay epocas o momentos en donde uno lo está pasando INCREIBLE y no se percibe como agotador en absoluto. Es puro éxtasis.
Y finalmente vi algo muy hermoso sobre los límites. La gravedad, el tiempo, la edad, el cuerpo y todas las condiciones que restringen nuestra experiencia no son necesariamente una prisión. Son las reglas que hacen posible el juego.
Dios, siendo ilimitado, no necesitaba crear límites. Pero creó un mundo con límites como un regalo, para que pudiéramos experimentar algo que sin esos límites no podríamos experimentar.
Y además nos puso dentro de un verdadero paraíso: naturaleza, volcanes, nieve, mar, cielo, animales, bosques, belleza. La Tierra es como uno de los parques de diversiones de la existencia, un pequeño mundo precioso donde la conciencia entra en determinados límites para jugar, experimentar, crear, amar y vivir.
Y quizá la idea que atraviesa todo lo que viste es esta:
La vida no está fundamentalmente contra nosotros. La vida está a favor de la experiencia. Hay abundancia, deseo, creación, contraste, descanso, amor y movimiento. Nosotros somos parte de ese proceso. Y muchas de las cosas que creemos que nos están ocurriendo “en contra” pueden ser experiencias que, consciente o inconscientemente, también estamos llamando. Por eso, conocer profundamente quiénes somos —qué deseamos, qué tememos, qué interpretamos y qué estamos creando— es una de las cosas más importantes que podemos hacer.
El autoconocimiento es al final al final lo más importante para vivir este juego de esta dimensión. Así entiendes que juego estás jugando y qué pasa en tu vida, y qué estás llamando.

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